viernes, 16 de junio de 2017

DE LA RENUNCIA DEL ESCRIBANO DE LOS VILLARES EN 1546

Tal día como hoy, el 16 de junio de 1546, el escribano público del Concejo de Los Villares, presentaba ante la Justicia de Jaén, la carta de renuncia al oficio de Escribano de la villa.













Desarrollo de la Efemérides:
Transcripción literal de la carta renuncia del segundo escribano que tuvo Los Villares:
“Muy magníficos señores (Alonso de Villarreal, escrivano público del concejo del lugar de los Villares) jurisdicción de la ciudad de Jaén besa las manos de v.s. y digo que yo tengo por merced de vuestra señoría el dicho oficio de (escrivanía pública) del concejo de dicho lugar, e agora por ciertas cabsas que a ello me mueven yo lo rrenuncio en manos de v.s. para que del hagan merced al (licenciado Alonso Thellez) vezino desta ciudad que es persona hábil y suficiente en quien concurren las calidades para lo usar y execer, y si desto vuestra señoría no fueren servidos yo no lo rrenuncio antes lo tengo e retengo en mi para lo usar y exercer como hasta aquí lo e hecho, y desto otorgo esta carta de rrenunciación ante el escribano público e testigos yusso escritos en esta escriptura que es  fecha en la dicha ciudad de (Jaén, diez y seys días del mes de junio año del nascimyento de nuestro salvador Yshu Xpo de myll e quinientos e quarenta e seys años)”.

*Esta carta de renuncia se recoge en el AHMJ, LAC de 1546, fol.104. Alonso de Villarreal, es hijo de Antonio de Villarreal, al que sustituye en el oficio de escribano de Los Villares. Anteriormente había sido mayordomo del obispo, y aparece como poblador de Los Villares, al que se le entrega solar y suertes.

-Antonio de Villarreal, primer escribano de Los Villares, fue nombrado el 28 de mayo 1539  y ocupó el cargo hasta diciembre de 1543, año en que el rey Felipe III proclama una real cédula aumentando en tres el número de escribanías públicas, de la ciudad de Jaén.
*Los escribanos eran los encargados de dar fe pública en las actuaciones de la vida jurídica privada, en la administración municipal y en la de justicia. El escribano podía renunciar a favor del Concejo, aunque en la renuncia se recogía una cláusula por la que si el Concejo no aceptaba la propuesta de nuevo escribano hecha por el renunciante, éste podía retener el oficio. Esta cláusula hizo, de hecho, que fuera una forma encubierta de transmisión patrimonial de padres a hijos y a parientes.





TAMBIÉN ESTE DÍA…En 1876: El Ayuntamiento de Los Villares, que preside D. Pedro del Trigo Galabardo, aprobaba el presupuesto adicional del año económico de 1875 a 1876 cuyos gastos ascienden a la misma 71.381 pesetas con 13 céntimos y los ingresos todos ellos o su mayor parte eventuales  a 33.969 pesetas con 55 céntimos.

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