Habiendo sido
informado que el Concejo de esta Villa ha tenido y permitido festejos de toros
en la Plaza de ella, cercándola en contravención e inobservancia de la Orden de
su Majestad que D. G. en que lo prohíbe aunque sea con pretexto de obra pía u
otra cualquiera cuya orden, dada en Madrid el 10 de mayo de 1754, se comunicó a
esta Intendencia y trasladada a todos los Lugares de este Reino, según el modo
ordinario, y no obstante a lo expresado no se ha observado la referida orden
contraviniendo la voluntad real y la mía, que ha sido, y es de que el Concejo
de esa Villa observe con la mayor exactitud las Órdenes Reales.
Por tanto para
que en adelante no aleguen olvido e ignorancia, mando a dicho Concejo, que es o
fuere, saber en todo y por todo la citada Orden no haciendo ni permitiendo se
haga festejo de toros, cercando plaza ni calles con cualquier pretexto que sea
hasta que otra cosa se mande y se dé licencia para ello y si lo contrario hiciere
el Concejo incurrirán los Alcaldes en pena de diez ducados cada uno y los Regidores en seis ducados cada uno que serán
aplicados para el bien público y piadoso con apercibimiento de proceder a lo
que convenga. Así mismo se ordena que se
copie esta Orden en el Libro Capitular de este Concejo para que se tenga
presente y se observe con toda puntualidad. Lo que participo a Vuestras
Mercedes para su inteligencia y observancia quedando con voluntad a todo lo que
se les ofrezca. Dicho por Mí en Jaén a 31 de diciembre de 1.756.
El día 2 de
enero de 1.757 hice saber esta Orden al Nuevo Concejo y di conocimiento de ello
al Sr. Vizconde. El Intendente General de Jaén.
RESEÑA HISTÓRICA: Las corridas de toros, fueron siempre
un festejo muy popular en Los Villares. Eran habituales en todas las fiestas y
celebraciones importantes en la villa. Aparte de este hecho que traemos hoy, en
el que el Concejo contraviene las Orden de prohibición de las mismas,
exponiéndose a ser sancionado e inhabilitado, encontramos otros muchos a lo
largo del siglos XVIII y XIX: Así el 29 de junio de 1814 se celebraba con toda
solemnidad la exaltación de Fernando VII como Rey Absoluto, colocando la placa
con el nuevo nombre de Fernando VII, a la plaza de Los Villares y uno de los
actos de ese día festivo en la villa fue la celebración de una novillada en dicha
plaza, con novilleros vecinos de Los Villares.
Otro dato que nos viene a corroborar la importancia y popularidad de los
festejos taurinos, es el hecho de que la actual calle Nogueras se llamase en
esa época calle del Toril (lugar donde se tienen encerrados los toros que han
de lidiarse).
TAMBIÉN ESE DÍA…En 1867 el Ayuntamiento de Los Villares, presidido
por el Alcalde D. Manuel Soro Vera, nombraba Regidor Síndico del Ayuntamiento a
D. José de los Santos Gutiérrez y Fernández.
Don José de los Santos Gutiérrez y Fernández sería
posteriormente Alcalde de Los Villares desde el 20 de octubre de 1868 al 20 de
febrero de 1873.


No hay comentarios:
Publicar un comentario